Una de las decisiones fiscales más importantes para cualquier profesional o empresario es elegir la forma jurídica adecuada para desarrollar su actividad. A partir de cierto nivel de ingresos, la duda es recurrente: ¿seguir como autónomo o dar el salto a una Sociedad Limitada (SL)?
En este artículo analizamos un caso real y detallado, con números claros y actualizados, para responder a esta pregunta. Tomamos como referencia un profesional con 72.000 € de facturación anual, y comparamos el resultado neto en ambos escenarios: autónomo y SL.
Antes de comparar, es fundamental fijar un escenario común:
Con estos datos, veamos cómo tributa esta actividad en cada alternativa.
En el régimen de autónomos, el beneficio tributa íntegramente por IRPF, aplicando la escala progresiva.
Sobre una base imponible de 67.000 €, el resultado por tramos es:
Tras impuestos, el rendimiento queda en:
En este caso, se combina salario como administrador y dividendos, lo que permite una planificación fiscal más eficiente.
| Concepto | Autónomo | Sociedad Limitada |
|---|---|---|
| Neto anual | 38.869 € | 45.450 € |
| Neto mensual | 3.239 € | 3.788 € |
| Diferencia anual | — | +6.581 € |
| Diferencia mensual | — | +549 € |
En un escenario de 72.000 € de ingresos anuales, la Sociedad Limitada resulta claramente más ventajosa desde el punto de vista fiscal:
Eso sí, la optimización real depende de un análisis personalizado, ajustando salario, dividendos y estructura de gastos a cada caso concreto.
En Exacto Gestión analizamos tu situación con detalle y te ayudamos a elegir la forma jurídica más eficiente para tu actividad, no solo en términos fiscales, sino también estratégicos y patrimoniales. Si estás facturando cada vez más y te planteas dar el salto a una SL, es el momento de estudiar los números con rigor.